Hacia el XXV Encuentro Nacional de Fauats

El XXV Encuentro Nacional de la Federación Argentina de Unidades Académicas de Trabajo Social (Fauats) se realizará el 31 de agosto y 1 de septiembre en la sede de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Luego de dos años de pandemia en los que se tuvo que postergar inevitablemente este tipo de eventos académicos de manera presencial, esta edición pretende ser un lugar de debate, intercambio y reflexión sobre la formación y la intervención profesional en tensión con el contexto histórico y político por parte del colectivo de los Trabajadores Sociales de Argentina y de Latinoamérica.

La FTS en FAUATS: un poco de historia

Jorge Álvarez, egresado de la carrera Licenciatura en Trabajo Social en el año 1990, participó de los primeros encuentros de la Federación, primero como estudiante y luego ya como graduado. El primer encuentro que se realizó en Paraná, en el año 1995, tenía el objetivo de conocerse e intercambiar experiencias entre las distintas Escuelas de Trabajo Social de todo el país con el objetivo de construir una línea común de trabajo. Jorge cuenta que en esa época la FTS realizaba el cambio de la denominación de Escuela a Facultad. Como antecedente de nucleamiento de las escuelas de Trabajo Social, en 1960 había surgido la Asociación Argentina de Escuelas de Servicio Social (AAESS), que interrumpió sus actividades durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica, para luego retomarlas en el retorno de la democracia, en 1984.

En el marco de una asamblea en Mar del Plata, en el año 1987, es cuando la AAESS cambia su denominación a Fauats. Nuevas normativas traerían cambios positivos: la participación de todos los claustros y la elección de dos representantes por cada uno. Además, la Federación nuclearía a Carreras o Escuelas universitarias y terciarias cuyos estudios de grado tuvieran una duración no menor a los cuatro años.

En ese espacio, donde se reunían todas las carreras de Trabajo Social del país, hubo un reconocimiento más que elocuente a la FTS: se trató de «todo un reconocimiento a la tarea que se venía haciendo donde la Facultad pudo impulsar una modalidad de organización con una representación colegiada. Cada carrera iba con representantes docentes, estudiantes y graduados, y eso enriqueció mucho el debate, la participación», recuerda Jorge.

En ese sentido, se podría hablar de una «representación compartida». Esto incluía a docentes, estudiantes y graduados; y había una necesidad de debatir y acordar criterios en conjunto. Esto promovía que los estudiantes participaran activamente. Como comenta Jorge: «Esta definición que hizo la FTS en los comienzos de la Fauats fue importante para los estudiantes porque se les dio un espacio de participación que hasta ese momento era inexistente. Solamente se reunían los responsables de las carreras. Los estudiantes podían llegar a ir como oyentes. No podían ir a votar o a aportar, digamos, en cuanto a los temas que se planteaban».

En 1987 en La Falda, Córdoba, se aprobó el primer estatuto de la Fauats y se designó a la FTS como primera presidenta de la Federación. Jorge estuvo presente allí en representación de las y los estudiantes: «Ahí fue donde se decidió que la representación de las casas de estudio fuera una representación colegiada. Viajamos junto con los docentes y directivos de la Facultad y con graduados». La experiencia más significativa, señala, era toda la discusión y el trabajo previo que realizaban sobre cómo abordarían determinadas cuestiones en el Congreso en presencia de otras y otros representantes de las diferentes carreras que se dictaban en el país: «Esa dinámica de horizontalidad era muy llamativa; tal vez era natural para nosotros porque nos formamos allí, nos formamos de esa manera, pero para muchos otros profesionales que se formaron en otras casas de estudio era toda una novedad».

Carmen Lera, docente investigadora y exvicedecana de la FTS, también comparte lo que implicó para ella los inicios de la Fauats en su vida profesional. Cuenta que a poco de iniciarse como docente de la Licenciatura en Trabajo Social en el año 1987 comienza a vincularse y a sumarse al grupo de colegas que estaban comprometidas con las acciones que se venían llevando desde la Federación. Entre esas docentes estaban Eloísa de Jong, María del Carmen Ludi, Griselda Anzola y Susana Cazzaniga.

Al igual que relata Jorge, Carmen también menciona que en ese momento la FTS tenía protagonismo importantísimo. Y en ese mismo nivel que los docentes, había estudiantes, graduadas y graduados también. «Era mucha gente la que estaba vinculada a la vida de Fauats», cuenta.

Para ella, lo que la Federación tenía de seductor es que era el ámbito, el espacio específico para discutir la formación de las Trabajadoras y los Trabadores Sociales en Argentina. Pese a eso, reconoce que hubo altibajos como toda organización y como mencionaremos a continuación. Acontecimientos políticos fragilizaron las demandas del colectivo y la permanencia de la organización a nivel nacional.

Pese a ello, Lera remarca la ambición que tuvo la Fauats desde sus orígenes: que la formación solo sea a nivel universitario. «Eso formaba parte de la agenda de discusiones a lo largo de toda la vida de la Federación». En ese sentido, rescata que la Fauats fue un lugar de mucho crecimiento profesional y académico: «permitió conocer otras formaciones, otras búsquedas. Permitió también ver que nosotros estábamos como primera Facultad del país, en un lugar de privilegio (…) por ser Facultad teníamos nuestros Consejos Directivos, teníamos capacidad para señalar nuestra política académica sin estar dependiendo de otros. Y eso uno lo puede mirar como un privilegio frente a otros también implicaba una responsabilidad». Y la FTS hizo de esa responsabilidad una búsqueda colectiva: «tratar de que aquellas cuestiones en las que teníamos algunas ventajas (…) puedan ser compartidas».

En ese marco, señala también cómo la FTS supo en ese tiempo desarrollar prácticas de investigación. Hizo un camino incipiente mucho antes que otras unidades académicas: «y eso uno intentaba compartirlo con otros». Fauats ha sido un lugar posibilitador y habilitador, destaca: «me parece que hay que defenderlo y comprometerse con él y pensar siempre que lo que está en juego y se busca es la mejor formación de Trabajadores Sociales de todo el país».

Trayectos compartidos

Luego de fuertes restricciones presupuestarias en los primeros años de la década de los noventa, que afectaron enormemente la articulación entre las diferentes unidades académicas, en el año 1995 se realiza el Primer Encuentro Académico de Fauats, coordinado por un cuerpo colegiado. Esto posibilitó volver a repensar la formación académica. Tres años después, en Santa Fe, se realizó otro encuentro que evidenciaba un debilitamiento de la Federación. Ya un año después eso se confirma, y en 1999 en el Encuentro Nacional en Catamarca las relaciones entre la Fauats, la Federación Argentina de Asociaciones Profesionales de Servicio Social (FAAPSS) y la Asociación Latinoamericana de Enseñanza e Investigación en Trabajo Social (Aleits) se vuelven cada vez más frágiles.

Es de destacar que la FTS participó de Aleits, a través de la representación, en su momento, de la profesora Susana Bugdal.

Entre los años 2001 y 2002, un grupo de miembros autoconvocados de la Fauats intenta la restauración de la Federación recuperando el esfuerzo que se venía realizando en épocas anteriores. Con el objetivo de trabajar en pos de restituir la Federación y el vínculo con las diferentes unidades académicas, se realizan los Encuentros en la Universidad Nacional de Luján (2004), en la Universidad Nacional de Rosario (2005) y en la Universidad Nacional de Mar del Plata (2006). Y es en el transcurso del año 2006 que la Fauats logra la Personería Jurídica (resolución 350 Dirección de Inspección de Personas Jurídicas, Provincia de Entre Ríos). 

A todo ello le siguieron otros Encuentros Nacionales que al 2022 han sido de gran valor para todo el colectivo de la disciplina, la cual sigue movilizándose para encontrarse, debatir e intercambiar experiencias propias del ejercicio profesional. Tal es el caso del Encuentro en la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza (2010); el del Instituto de Estudios Superiores San Martín de Porres, Santiago del Estero (2011); el de la Universidad Nacional de Córdoba (2012); el de la Universidad Nacional de Misiones (2013); el que se realizó en Mar de Ajó (2014); el de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Comodoro Rivadavia (2015); el de la Universidad Nacional de Tucumán (2016); el de la Universidad Nacional de La Rioja (2017); y el que tuvo lugar en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mar de Ajó (2019).

Después de dos años de COVID-19, el Encuentro Nacional pensado para este año conlleva una necesidad urgente de volverse a encontrar para debatir y repensar el ejercicio profesional y todas las líneas que siempre han estado presentes en las ediciones previas. Los diferentes ejes de los encuentros anteriores también marcan cierta tendencia de lo que es necesario debatir. Cada convocatoria es una señal de lo que está en emergencia en el campo de lo social. De una u otra manera, siempre el debate se centra en el ejercicio profesional, porque posiblemente nada pueda ser analizado sin repensar las prácticas profesionales.

Si nos remontamos a pensar en debates anteriores, no podemos dejar de mencionar cuáles han sido los ejes de convocatorias que marcan la ruta para que Trabajadoras y Trabajadores Sociales se muevan de un lado a otro del país. En dos días de profundo análisis y compromiso, las y los colegas han discutido, desde el rol de estudiantes, docentes o graduadas y graduados, sobre diversas temáticas cruciales: la formación académica y procesos de reforma curricular en las carreras de Trabajo Social; los lineamientos curriculares, políticas educativas y ejercicio profesional; los argumentos y estrategias hacia la formación universitaria en Trabajo Social en Argentina; las incumbencias profesionales y desafíos del contexto actual al ámbito académico; los desafíos del contexto latinoamericano al Trabajo Social; las políticas  y prácticas de enseñanza y aprendizaje en Trabajo Social;  las transformaciones de la institucionalidad social; los desafíos para la Formación Profesional; el Trabajo Social en el actual contexto latinoamericano; la radicalización del neoliberalismo y nuevas interpelaciones del Trabajo Social.

En este sentido, desde los orígenes en la conformación de la Fauats a hoy, la bandera del colectivo profesional del Trabajo Social ha sido el compromiso y la ética del ejercicio profesional, los cuales marcan las acciones, las incumbencias y las intervenciones en lo social. En cada encuentro ese compromiso se revitaliza y se vuelve a poner en foco una vez más, como una hendija que da paso al ejercicio para la transformación. Como dice Carmen, con el horizonte en la construcción común de una sociedad más justa, igualitaria y donde la búsqueda de los Derechos Humanos sea continua.

Fuente: Área de Comunicación Institucional FTS-UNER/ Sitio Oficial de FAUATS

Foto: FAUATS


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